Federica Furbelli

Varese, Italia, 1988 

En su producción, actualmente enfocada en la deconstrucción del paisaje y en lo abstracto como estudio de los espacios y de las escenas cotidianas vividas, introduce influencias de corrientes propias de subjetividad contracultural, de las filosofías irracionales y la teoría de los no lugares, así como una reflexión acerca de la psicogeografía.

En su estudio del paisaje trabaja el condicionamiento de los seres en la urbe y el espacio natural, donde la vida humana se desarrolla profundamente, además se investiga el paralelismo del paisaje natural y el paisaje artificial, donde el paisaje industrial es el límite más alto del paisaje urbano. Utiliza el viaje y el azar como forma de creación, analizando culturas, colores y tradiciones.

Alejarse de la mímesis paisajística la lleva a un espacio definido solo por manchas cromáticas en el que se proporciona al espectador la identidad del lugar de manera subjetiva y emocional. Lo que se genera es un paisaje plasmado únicamente por manchas de color. La intención es generar dudas en el sistema de imágenes predominantes; aquí la contrapublicidad no ofrece un mensaje claro al espectador. De esta forma, niega el racionalismo como único método de generación de conocimiento y la abstracción como apología del vacío en la sociedad del espectáculo.

Este diálogo con el público es un intento de destruir, por un instante, la estabilidad de la percepción, dando al espectador una forma subjetiva de entender el paisaje y de infligir en la conciencia una especie de vértigo.

Imagen del autor

«(…)una investigación artística basada en la deriva, que profundiza radicalmente en la sinergía entre naturaleza y humanidad. En la relación entre creación, paisaje y aquellas formas más primitivas de desplazarse. Navegar, caminar y viajar lentamente, entendidas como prácticas artísticas y espirituales, se convierten en un acto de resistencia contra la inmediatez de la modernidad, un método para capturar momentos de meditación y atención plena(…)»